sábado, 15 de julio de 2017

Supervivientes.


........qué podía ofrecerle salvo viejas cicatrices. Cuando las eternas palabras que un día aprendimos de la boca los antiguos dioses solo son ecos que se pierden en la niebla. Buscas un poema, una frase.......encontraré al menos  una mirada que ofrecerle a cambio de su ternura?.
Me siento en el suelo como solía hacer en otras épocas y observar, su cara, su respiración, mientras amanece. Hace un momento he sentido sus manos cómo recorrían mi espalda, cerciorándose que estaba aun allí con ella. Luego bajo una y volvió a tocarme entre mis muslos.....lenta, suavemente, como si fuera  un recién nacido. Ahora la  oigo soñar relajada.
Hicimos el amor o como quiera que se llame aquello, en cualquier otro tiempo hubiera sido catalogado como  un desastre, pero hoy era lo mejor que teníamos ambos a mano apara ofrecernos. Los sentidos rebuscaron en lo mas dentro, encontrar en medio de aquellas cicatrices un camino hacia el olvido. El placer no llego a ninguno y tampoco lo echamos de menos, lo perdimos durante alguna escena de teatro. Encontramos calor, compañía, ternura, recobramos entre risas como era aquello de acariciar sin prisas.
Prometimos antes mientras paseábamos hacia su casa, no decir nada que no fuera verdad, no prometer nada, no ocultar nada. Una tontería porque ni ella ni yo habíamos tenido jamas un secreto inconfesable, para que cambiar, ademas a estas alturas no podríamos. Siempre fuimos un par de tontos crédulos.
Sentado allí me pregunto si merece la pena y me respondo a mi mismo que necesito vivir. No se vivir sin dejar salir, mi yo, tan simple. No se hacer el amor sin imaginar sueños, sin poner música, sin crear una ilusión que haga distinto este día del siguiente. Puedo añadirle una banda sonora al peor día de invierno o pintar tantas veces como ella quiera, su cielo de un color distinto. 
Abre los ojos y me mira desde la almohada, sonríe, no me pregunta que hago aquí, sabe sin preguntar, que es mi manera de acariciarla, de decirle que estoy allí.
Deslizo mi mano entre sus muslos, ella los separa dejándome llegar, estoy aquí susurró, hasta que tu quieras.

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