jueves, 22 de junio de 2017

Nadie.

 
 
 
Procedemos del mar, no hay duda. Nuestro organismo esta bañado de líquidos con su misma composición y en el útero nadamos en una cápsula de agua salobre. Me gusta pensar que nuestro mar interior esta vivo, se agita, tiene su propia pleamar y baja mar. Puede que a través de nuestros ojos, de nuestra ,mente, nuestra alma, ocurran estos ocasos como el de la imagen. Necesitamos para sintonizar esos dos mares de soledad, de silencio interior, de calma. Si se consigue, el alma entra en armonía con el todo.
No hay peor soledad que aquella en la que solo esperas otro abandono, no hay peor castigo a un ser humano que el silencio y la distancia impuesta. Pero curiosamente es en ese silencio donde prende la llama, el castigo te hace fuerte y los sentimientos que estaban en esa bajamar, fluyen hacia tus pies. Te envuelve como esa espuma de tu mar que siempre estuvo vivo y hoy regresa a ti.
Defiendo mi soledad, es mi territorio y en el vivo conmigo mismo. Recuperando cada centímetro de piel que antes regale sin precio alguno y ahora defiendo con orgullo. Es mi frontera. Y si ese yo en algún momento fue menor que un grano de mostaza, porque lo regalé sin medida,. Ahora germina con brío
Luego vendrá el resto, paso a paso, hasta conseguir rearmar a ese hombre de la foto que tengo en mis manos, esa sonrisa, ese brillo en la mirada, esas ganas de comerse el mundo o al menos transformarlo. Necesito recuperar el tacto para disfrutar de las rosas, ensanchar el alma para que quepan los poemas que tengo por ahí guardados. Sintonizar con el universo a través de mis libros.
Un día salí al mar y de nuevo el me llama. Sin nadie. Solo los dos.
 


martes, 13 de junio de 2017

Cuando.



Cuando tengo tu mejilla junto a la mía
oigo como suena el amor
lo mismo que se oye el mar
dentro de una caracola.

Más tan solo es un momento
hermoso, pero te marchas
y mi alma queda en silencio
sola con sus recuerdos.

Amar, morir, esperar tus abrazos,
esta sed de besos que me esta quemando
estos sueños que día a día desgrano
en versos, para ti, sentimientos.

Y lucho por buscar una sonrisa
ocultar esta melancolía
déjame otra vez tu caracola
necesito oír tu corazón, mi vida.


sábado, 10 de junio de 2017

Pétalos de rosas.


Siempre que pude le di una sorpresa aquellos días en que hacíamos el amor. El día que esparcí pétalos de rosas sobre su piel, le puse una sonrisa que le duro varios días. Me devanaba los sesos cada vez que nos veíamos, era la manera de decir sin palabras que cada vez, cada día que pasábamos juntos era distinto al anterior, que siempre era algo maravilloso, porque ella lo era. Imaginaba rituales, ya fuera en el baño con velas y perfumes. Dos copas de champán y casi, casi siempre chocolate. 
También procuraba el toque de humor en los momentos que descansábamos, porque no deseábamos bajarnos del revoltijo de sabanas y almohadas. Recuerdo que allá en el norte me dijo la primera vez al entrar en la habitación.....no hay muchas almohadas. No te preocupes que al final no sobran le respondió. 
Nos gustaba llegar juntos, las manos entrelazadas y mirándonos a los ojos.

viernes, 9 de junio de 2017

jueves, 8 de junio de 2017

Love in the afternoon.


Recuerdo esta película, una comedia donde un magnate, un detective privado y su hija, la cual para enamorar al magnate considerablemente mayor que ella se inventa una sarta de falsos amantes, para atraer su atención.
Lo que me interesaba era la propuesta de enamorarte en una sola tarde. Era eso posible?, francamente si, lo se por experiencia propia. Pero y enamorarse dos veces de la misma persona, bueno pues debe haber un película sobre el tema ahora no me acuerdo. Sin embargo tuve la experiencia, enamorarse uno de la misma persona a pesar de haberla conocido quizás debería decir a pesar de no haberla conocido totalmente.
Tarde, también he de decirlo, inutil también he de añadirlo. Pero me gusta, me hace feliz. Es un contrasentido estar enamorado de nuevo y que no sirva para nada. Dependemos mucho del cine y de los amores de película donde siempre termina la cosa bien. En mi caso es ahora cuando terminara bien, porque hay que saber cuando uno no es la persona indicada para alguien. Por lo tanto hay que estar enamorado para irse uno al fondo del escenario, entre dos luces o entre las sombras. 
El primer amor duro mas de una tarde, tuvo un intrincado guión en plan fuegos artificiales, no tuvo una continuidad, estoy seguro que de haberla tenido no estaría escribiendo esto. Quien sabe a lo mejor estaría escribiendo un nuevo capitulo de las maldades del matrimonio o seguir después de muchos años con esta cara de tonto que tengo casi dominada, aunque se me escapa cuando tecleo cosas de ella.
La historia real es que estamos en ese punto donde ella busca desesperadamente cosas para poder odiar todos y cada uno de los días que archiva en su mente. Y yo le ayudo de vez en cuando a coger esa senda que le llevara al futuro. 
Esa es mi gran ultima obra. La verdad que se merece un gran futuro. De esa mujer que sera es de la que me he enamorado de nuevo. Hoy es una tarde cualquiera para ello.

La noche larga.




Despierto o dormido todos mis sueños me conducen a tu piel, perderme toda una noche en imaginar tu espalda. Acariciarla, besarla, pasar la punta de la lengua por el borde de tus hombros y llegar a tu oreja mientras siento como todos tus vellos se ponen erguidos. 
Que estupidez de tiempo perdido y no estar haciéndonos el amor como nadie nos lo hizo a ambos, que estupidez de desencuentros, que de noches y amaneceres tirados por la borda. 
Me quedan en estas noches ya de verano, cuando la ropa ya te sobra, cuando el desvelo alarga las horas con parsimonia en la noche solitaria, solo me queda hilvanar recuerdos y acariciarlos.





miércoles, 7 de junio de 2017

En la orilla.




Siempre estuvimos condenados a vivir separados, diría que no supimos la manera de vivir juntos. Hubo la misma cantidad de cosas para unirnos que para separarnos. Ella dispuesta a conocer y experimentar todo. Sin embargo yo regresaba después de descubrir, que cuando la suerte te concede un amor, lo único que debes hacer es agarrarte a el con todas tus fuerzas. Por tanto estábamos condenados a interpretar nuestros papeles en esta película. A veces adivino su presencia allí en la orilla, recuperada la calma, con un libro en sus manos mirando los barcos que cruzan la mar, quien sabe si reconocerá el mio.