domingo, 26 de marzo de 2017

Virtuoso olvido.



Tocar el clarinete tiene una larga historia, en realidad fue Woody Allen el culpable, me encanta este tío. Lo pedí como regalo y así fue, tuve un clarinete esa navidad en mis manos. Lo siguiente fue comprar un método y bajarme todos los vídeos de internet. Manos a la obra, manos al chisme mejor. Tuve un enorme dolor de cabeza de tanto soplar varias semanas y solo conseguí algo a un pitido de locomotora. Lo mejor es preguntar a un conocido y eso hice. El lo saco del estuche. lo preparo y de corrido interpreto varias piezas a cual mas elaborada, lo limpio, lo guardo y mirándome muy serio me aconsejo abandonara porque a su juicio yo no servía para la música. Ni para otras muchas cosas añadió, y me puso varios ejemplos. No volví a tocar el estuche.
De eso han pasado cinco años, pero este invierno lo recordé, abrí el manual, seguí sus indicaciones y milagro, sonaron sus notas sin esfuerzo. No seré jamas Woody Allen, pero lo que si es seguro que seré yo mismo. 



Correr o mirar.


Conseguir tu meta en la vida es como acabar una carrera, consigues o pierdes esa carrera pero el deporte continua mañana y al otro, al otro también. Existiran metas mas cercanas o muy lejanas, pero aquel que tiene un espíritu deportivo siempre tendrá sus zapatillas puestas. Todo acaba en su justo momento, la infancia, la universidad y con suerte hasta el trabajo. En cada momento tuviste ese rato de sentarte y analizar lo conseguido, tras lo cual en seguida te asalta a la mente otra nueva meta por intentar. 
He participado en centenares de pruebas, ganadas unas pocas y otras no, de lo que hoy me hace feliz es de todos aquellos que he conocido, amigos o competidores, de todos aprendí algo, de todos conservo algo.
Siempre hay un momento a la caída de la tarde en que piensas....que hubiera pasado si.....Pero solo es un momento. Los años te enseñan a que siempre pasa lo que tenia que pasar. Estas con quien decidiste y decidió, puede que es no guste pero así es. ¿Puede cambiarse el futuro?, pues claro que si. pero eso sera otra carrera. Tendrás que calzarte de nuevo tus zapatillas.
Es lo que diferencia al deportista del espectador.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Ternura



Lo mismo que esas personas que te esperan en la salida del aeropuerto con tu nombre en un cartel, te vi con el mio en tu sonrisa. No nos conocíamos de nada, ni habíamos cruzado una palabra en nuestra vida. Es ese sexto sentido, ese momento´´mágico de las películas dulces. De aquello hace meses y aun nos miramos de igual manera, cogidos de la mano siempre o del brazo si vamos de paseo. No sabría narrar todos los temas que hemos abordado, pero se nos quedan las tardes y las noches cortas. A todos lados iba con dos maletas cargadas de ternura y sensibilidad, sin abrir siquiera. Con un muestrario enorme de caricias envueltas cada una en su papel transparente. Todo por estrenar. 
Ella daba unas enormes carcajadas con mis historias y lo mejor era aquella faceta picarona y gamberrilla sobre temas mas personales. El abanico mental, el arsenal de imaginación era inacabable. Lo cierto es que mirando la inspire y di un gran suspiro, ella callo un momento y dijo......ha pasado un Ángel. Le respondí, no, ha llegado un Ángel.

Cada cosa en su sitio.


Recuerdo aquellos juegos de arquitectura con sus piezas multicolores de madera, lo mismo montabas un castillo que un garage, había días que no salia nada de nada y te quedabas allí mirando, sin embargo otros no parabas de hacer cosas.
Después de varios años mirando aquella caja de piezas con la mente vacía, surge de repente una idea, otra y otra, como un torbellino, encajando una en la otra y todo un carrusel de ocurrencias suben como fuegos artificiales en una noche de verano hasta lo mas alto.
Ahora mismo aquí descansando veo como amanece en mi planeta familiar, allá en el horizonte sale un nuevo día y mañana otro. 



domingo, 19 de marzo de 2017

El perfume.


El problema real no es sustituirla por otra mujer, eso seria fácil o no complicado. mi verdadero problema es que hacer con los deseos o con la pasión que ella y yo poníamos en casi todo, desde bebernos una botella de vino, copa a copa, desde pasear por las calles estrechas de Granada unidos con una sonrisa cómplice. Conversar o hacer el amor con extremada lentitud. Espolvoreáramos por encima de cada acto y pensamiento esos toques de pasión contenida, pistas para el paladar, aromas para nuestra imaginación que luego llevábamos a cabo los dos.
Es el problema. Todas las demás que he conocido solamente se aproximan en los detalles. Pero al final es ese gusto en el paladar que queda tras una buena cena, que te satisface todo lo que de ti inviertes en cada cosa. Que diferencia un buen vino de otro, una comida de otra. Es una sensación única, global. Terminas haciendo el amor, pero llegas solo a tener sexo, a veces incluso divertido, otras también novedoso, pero nada mas. Sigo añorando sus pausas, ese algo mas que no sabría describir, que no termino de encontrar.
Te retraes pues e inviertes esa fuerza interior en la búsqueda de la belleza, del misterio, de la buena compañía. Aspectos menores que todos juntos hagan llevadero el paso de los dais. Invertimos la mayor parte de nuestra vida en rodearnos de cosas y lo difícil es encontrar ese perfume, esa melodía, ese toque personal que da sentido a todo lo demás.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Propuesta.


Propongo un alto el fuego,
en nuestras disputas.
al menos por una noche,
y volver a vernos,
solo para reunir fuerzas.


Sencillos deseos.



Hoy quisiera tus dedos escribiéndome historias en el pelo
y quisiera besos en la espalda
acurrucos
que me dijeras las mas grandes verdades
o las mas grandes mentiras
que me dijeras por ejemplo
que soy la mujer mas linda del mundo
que me querés mucho
cosas así,
tan sencillas,
tan repetidas,
que me delinearas el rostro
y me quedaras viendo a los ojos
como si tu vida entera dependiera de que los míos sonrieran
alborotando todas las gaviotas en la espuma.
Cosas quiero como que andes mi cuerpo
camino arbolado y oloroso,
que seas la primera lluvia del invierno
dejándote caer despacio
y luego en aguacero.
Cosas quiero como una gran ola de ternura
deshaciéndome,
un ruido de caracol
un cardumen de peces en la boca
algo de eso
frágil y desnudo
como una flor a punto de entregarse a la primera luz de la
mañana
o simplemente una semilla, un árbol,
un poco de hierba
una caricia que me haga olvidar
el paso del tiempo,
la guerra,,
los peligros de la muerte.

Gioconda Belli.